
Sin lugar a dudas que ésta siempre ha sido una interrogante que ha llevado al hombre a la búsqueda insaciable de su identidad, nosotros, también viviendo esa misma realidad, nos hemos encontrado con quien pusiera fin a esa sospecha que día tras día como hombre, es decir género humano hemos vivido, nos referimos a ese encuentro especial con JESUCRISTO.
Hoy, confesamos públicamente la realidad de ese encuentro perpetrado entre nosotros, el cual tiene una mayor importancia no porque de manera personal, hayamos decidido tener esa respuesta o encuentro, sino, que su inmenso amor y su infinita gracia nos alcanzó; de esta manera hemos conocido oficialmente Quienes Somos, dando así fin a esa interrogante que por muchos años hemos tenido y que a la vez hemos heredados desde nuestros antepasados. No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé. Juan 15:16
La realidad de. este encuentro con JESUS, es la pura esencia de su amor, quien conociendo muy bién su identidad, le puso razón a la nuestra; es por esto, que nuestros corazones todos unidos como pueblo especial de Dios, niños, mujeres, jóvenes y hombres, nos hemos dispuesto a llevar su fruto y a servirle; primero con todo nuestro corazón, con todo nuestro amor, con todas nuestras fuerzas y con nuestras almas, expresando esto mismo a las demás que cohexisten junto a nosotros y en este nuestro tiempo.
De esta manera avalamos los mayores de los mandamientos que expresamente manifestara Dios en la persona de Jesus, haciédolo válido como requisito a la herencia del Nuevo Pacto. Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos. Marcos 12:30-31
El poner fin a la condición politeísta, es decir al amor a diferentes dioses, no es asunto del ayer, este es el primero de todos los mandamientos, el reconocer a un sólo Dios, nuestra identidad es encontrada cuando lo podemos hacer, de ahí se desprenderá únicamente el que puedas identificarte apropiadamente en medio del universo . Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Mar 12:29.
Y de ahí que ahora podemos decir con propiedad que somos: Real sacerdocio, Nación Santa, Pueblo adquirido por El, anunciando las virtudes de aquel que nos llamó de las tinieblas (Lo desconocido), a su Luz Admirable (Conocimiento de Dios)
Acepta el reto déjate encontrar por JESUCRISTO
Apóyate ,busca conocer por El, quién eres tú